lunes, 28 de enero de 2008

Se busca


Se busca persona interesada en realizar viaje por Europa. Los sitios que me interesaría conocer son variados, modificables según respuesta e interés de acompañante si lo hubiera (si no haré lo que me venga en gana, pero quiero pirarme). Croacia, Hungría, Serbia, Bulgaria o quizá Rumanía están en mi mente. Fechas a convenir, en principio junio sería un buen mes, quizá julio. Presupuesto, depende del acompañante, amplio abanico de posibilidades. Duración estimada, 15-20 días. Más fácil imposible.

lunes, 21 de enero de 2008

Sábado


Científicos de la Almunia han descubierto que, salir un jueves y trabajar el viernes de tirón hasta las tres, cansa. Así que el viernes me quedé en casa a sobar, sin más. Esto me permitió ir el sábado de visita a la exposición "Amar pensar y resistir" de la Lonja. Lo que se dice cultivando el espíritu, con videoarte, esculturas, cuadros e instalaciones vanguardistas de las colecciones de la Fundación La Caixa y de ARTIUM, el Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo. Como siempre en estas exposiciones hay de todo: originalidad a raudales, desde luego, cosas que te gustan, que te hacen pensar y, cómo no, ponzoña variada, muy contemporánea, pero ponzoña al fin y al cabo.
Me fui después al Centro de Historia para ver una exposición titulada Oriente - Occidente que venía anunciada en un breve párrafo de un periódico. Ponzoña. Para detallar más, era el enésimo videoarte que recoge imágenes de Asia y de Occidente, proyectadas a una vertiginosa velocidad las unas junto a las otras con música oriental de fondo. Un aburrimiento de tomo y lomo. Nueve años de viaje y no se les ocurre más que pasar diapositivas a toda velocidad. Eso sí, las unas junto a las otras, en una proyección en una esquina de una sala. Casi me compro al salir unas gafas de pasta de tres dedos de grosor.


En la planta de abajo había una exposición de la Escuela durante la República, una especie de "lo que el franquismo reprimió", repleta de paneles informativos para leer y pocas cosas para mostrar. Un panfleto propagandístico más sobre la guerra civil. No me interesa saber qué enseñaban unos y otros: no son mentiras ni calumnias de las cuales mi generación sea responsable, y de todo lo acontecido, los culpables, o están muertos o lo estarán dentro de poco, y los no culpables, deberían ser ya conscientes de lo que hicieron o no para evitarlo. No me siento responsable de que en Lepanto mis ancestros se cepillasen a la flota turca, ni de que en 1939 un ejército diera de hostias a otro ejército, mejor armado pero más ineficiente. Es algo que a día de hoy me la chufla.


Pero el gran descubrimiento fue la exposición de Schönberg, compositor austriaco que también era pintor, jugaba al tenis y al ping pong e inventaba cosas, como el extraño ajedrez de las alianzas, para cuatro personas, en el que la estrategia para ganar era ser no beligerante, según explicaba un panel. Había una pequeña sala con cuatro butacas realmente confortables, un par de lámparas de luz tenue y un equipo musical reproducía fragmentos de las obras más importantes del compositor austríaco. Cuatro butacas pero todas para mí. Casi me vuelvo a quedar frito de lo bien que se estaba. Un Tanqueray con tónica por favor.
Y después de una sobredosis de exposiciones, sobredosis de Guitar Hero (y de Tanqueray con tónica) en casa de Nacho en Jaca. El plan perfecto para una tarde ociosa. Unas birras, algo que entrenga a todos (y encima musical) y nada que hacer el domingo por la mañana. Todo lo aprendido no lo recordaba a las tres de la madrugada del domingo. Vaya ejemplo de juventud. Reconozco que somos también algo ponzoñosos...

domingo, 13 de enero de 2008

Soy el Gobierno de Aragón. Soy Napoleón


Soy el Gobierno de Aragón. Soy Napoleón. Soy Cristóbal Colón.

¿Que se me ha ido la olla? Tal vez, pero es que en Navidad, en ausencia de la jefa, mi compañero y yo realizamos un escrito para llevar al registro de la comunidad, necesario para los trámites de puesta en marcha de una instalación. Mi compañero buscó en los ficheros antiguos para usar un documento tipo, copiando el formato, y cambiando el contenido. Ya sabes, un papel tipo, yo, fulano de tal, a día de, en tal ciudad, en representación de, con CIF X02G5243HY6, EXPONE (...) y SOLICITA (...), firmado fulano de tal. Para ello usó un documento idéntico que se presentó en el mismo registro al que tenía que llevar el nuevo.

El caso es que, a la hora de firmar el documento, como sólo disponíamos del sello de la empresa, le planteé la duda de si no era necesario que firmase alguien. Tras meditarlo un poco, me dijo que estando él externalizado no podía firmar en nombre de la empresa, así que no iba a hacerlo. Bueno, le dije, pues yo soy el becario, así que no firmo tampoco, como mucho aceptaría poner un par de cruces, y si alguien buscase al firmante lo negaría todo. Al final, se quedó sin firmar, sólo con el sello de la empresa. Y salí del trabajo, muy ufano, con mis papeles, a llevarlos al registro.

Pero esta semana, una vez que los funcionarios empezaron a trabajar de nuevo, descubrieron los papeles que entregué. No sólo estaban sin firmar, horror, sino que tenían el logotipo del Gobierno de Aragón en el membrete, sacrílega apropiación indebida de emblemas oficiales. Estoy viendo al funcionario (o funcionaria, seamos correctos con los lacayos del gobierno) con el papel en mano, clamando al cielo contra la empresa, una empresa grande, bastante grande, en verdad una empresa muy grande, saliendo de sus labios frases como ¡qué se habrán creído estos de ---aquí pon el nombre de la empresa---!. Así que, manos a la obra, el eficiente baluarte de la moralidad, ese fiel preceptor de las reglas burocráticas, el susodicho funcionario (o funcionaria) se ofreció a dar parte a todo quisque.

Al responsable de ---nombre de la empresa--- Aragón, al jefe nacional del departamento en el que estoy, al jefe territorial de la provincia, a todos ellos, les dieron parte antes, claro está, de dar con mi jefa y la oficina de la que salieron las tres hojas en cuestión. No sólo hay que volver a hacer los papeles, sino que a la empresa le abren expediente sancionador como premio. Olé.

Revisando los registros anteriormente presentados para instalaciones similares resultó que todos, ejem, TODOS, llevaban el escudo del Gobierno de la comunidad en el membrete, y todos, absolutamente todos, fueron aceptados y tramitados sin problemas. Cuando vi un papel tipo EXPONE y SOLICITA con el sello di por supuesto que era una especie de formulario estándar, como los de la Universidad. Imagino que, cuando se redactó el primero, se haría empleando algún tipo de documento recibido, porque el membrete y el papel original estaban en un archivo tipo word. Ahora bien, ya sabemos que nunca más hay que ponerlo, y que estamos autorizados a firmar con dos aspas en nombre de la jefa.

Pero, una vez aprendida la lección, me cago en todos los muertos del hijo (hija) de la gran puta que removió Roma con Santiago por una cosa así, que me hizo hacer dos viajes en invierno hasta el registro de los huevos, y espero que se corte los dedos con el borde de las nuevas hojas presentadas.

miércoles, 2 de enero de 2008

London calling 2008


Nuevo año, misma canción. No sé si el London calling de los Clash es la canción más indicada para poner a todo volumen después de las campanadas (Londres se ahoga, y vivo cerca del río), pero visto que llevo dos años espectaculares iniciados con esta canción, hay que mantenerla, por lo que pueda pasar. La tradición casera es inaugurar el año con los temas que a uno le gustan, ya se sabe, basándonos en el principio general del primer cigarro del año, la primera copa, el primer beso, la primera borrachera, la primera meada y todo lo demás primero. Pues para no tener la mala fortuna de que mi primera canción sea de Antonio Orozco, Juanes, Los Chichos, Porretas, o todo lo más de My Chemical Romance, tengo que blindar mi espíritu con alguna canción que merezca llamarse como tal. Si me muero en esta noche de mierda ¡me iré habiendo escuchado a la Velvet!

Decenas de razones por las que Nochevieja no me entusiasma, pero la primera de todas es la experiencia: si no fue una fiesta memorable ni una sola Nochevieja anterior ¿acaso va a serlo ésta? Toda la ilusión puesta en una noche larga, pero es que alargarla porque es Nochevieja la hace pesada. Con la cena que llevo en la tripa (vomitar 45 euros de champagne por un garrafón sería imperdonable) deberían sacarme de casa rodando. Un frío del carajo. Menos tres en plaza de Roma. Jesús. Menos mal que no hace viento. Miles de personas que sobreviven durante el año sin gastarse un euro en una copa salen esta noche a cubatas y dejan las aceras regadas de cigalas y trocitos de ibérico, sobrecotizados por estas fechas. Muy colorido, pero prefiero las luces de la calle a pisar vuestra cena en un descuido. Si en algún garito suben el precio o cobran desorbitadas entradas de cotillón es por vuestra puta culpa, al igual que en fiestas del Pilar, porque sube la demanda, corporativismo de abstemios y rácanos organizados, que sólo bebéis si se os dice, si se os comenta, que hoy es noche de fiesta. Hombres con traje del H&M y mujeres con lentejuelas oro o plata. Volved a casa a charlar, daros besos y cogeros de la mano, bastardos, que son gratis y no dan dolor de cabeza. Beodos de ocasión, ruidosos y estridentes, buscando a golpe de copazo, botón desabrochado o corbata en la cabeza ser la imagen de esta noche memorable. Como nos preguntábamos uno y otro ¿Dónde están los de veinticinco años los fines de semana? Deben de salir por el Casco Viejo. Porque claro, ya somos mayores para otras cosas. Ojalá se queme con todos dentro.

lunes, 31 de diciembre de 2007

El cangrejo de la Sirenita aparece congelado

31/12/2007 Actualizada a las 15:29 PM
Zaragoza. (EFE).- El conocido y popular actor de televisión, el bogavante Cancro, ha sido encontrado congelado en una caja de corcho blanco, junto a la que se cree que era su amante, Linda, procedente de algún puerto de aguas atlánticas. La caja en la que aparecieron fue enviada en un camión a Zaragoza, en una operación de tráfico de almejas, probablemente destinadas a prostituirse en algún burdel de carretera, entre las que se escondía también un besugo fugitivo y una peligrosa banda de cigalas del oeste. No obstante, lo que más conmocionó a los habitantes de la ciudad durante la liberación de las víctimas, fue el hallazgo de los cadáveres congelados de los amantes.

Cancro, con una larga trayectoria profesional, entre las que se destacan sus dos actuaciones más importantes como Sebastian, el cangrejo de La Sirenita, consagrándose como el mejor actor de origen crustáceo, pero sobre todo como Tenacitas, la langosta que aparecía en la serie de televisión Los Simpson, presentaba graves daños neuronales como consecuencia de una continuada exposición a las bajas temperaturas de una cámara frigorífica. Se cree que el hallazgo de los dos cuerpos está relacionado con algún ajuste de cuentas, pero la policía aún está investigando. Nadie del entorno de Cancro y Linda parecía haber echado en falta su presencia estos días, suponiendo quizás, que en fechas navideñas, habrían regresado a ver a sus familias, ambas oriundas del Mar del Norte. Se está interrogando a un amigo de la familia, un pulpo, en calidad de posible testigo, pero no se descarta que en las próximas horas salga a la luz nombre de algún sospechoso.


Cancro, un bogavante (Hommarus Gammarus) de gran tamaño, como se aprecia en la fotografía de los cuerpos junto a un tetra brik de leche, será cocido junto a su amante Linda en una ceremonia íntima, en la localidad donde fue hallado su cuerpo, para evitar que se pierdan sus nutritivas y sabrosas cualidades. Todo el fondo marino lamenta tan terrible pérdida en una fecha tan señalada como es el fin de año.

Cancro en la serie de televisión Los Simpson, en el papel de Tenacitas

viernes, 21 de diciembre de 2007

Veo veo


Qué sensación abrir los ojos y ver. El rostro de la oftalmóloga acompañado por la pregunta ¿Qué tal estás?, recién incorporado de la camilla, aún con los ojos adormecidos después de la sesión. Y es que ayer me corrigieron la miopía. Sí, mi regalo de Reyes fue una operación. Dudé entre ponerme tetas y esto, pero creo que lo de las tetas para más adelante. No duele, es verdad, pero no quita para que estés nervioso. Te tumban en la camilla, con tantas gotas en los ojos, anestésicas y qué sé yo para qué más, que no ves nada, como si estuvieras en mitad de la niebla. Te dicen que no te muevas, y tú sabes que van a abrirte el ojo como una mandarina (sólo la tapa, claro), y escuchas el ruido mecánico de lo que sea que se acerca a tu cara, que en tu cabeza, más clarividente que los ojos en ese momento, es o una afilada sierra de calar o un cortapizzas eléctrico.

- Bzzzz Bzzzzzz - gira el cortapizzas sobre mi cabeza, a la derecha.
-Imposible, no para de oscilar. Por favor, todo el mundo se controla, así que no muevas la cabeza -me increpa la enfermera, molesta porque les hago perder el tiempo.
- Disculpe, pero es que estoy nervioso y no puedo evitar apartarme de eso - respondo.
- ¿No te has tomado la pastilla tranquilizante? - Se oye a la doctora
- Sí, pero hace un minuto, y usted dijo que por lo menos tardaría 20 minutos en entrar después de tomarla.
- ¿Sólo hace un minuto? Bueno no te preocupes, intenta controlarte, de verdad que no duele, sólo notarás una ligera presión durante cinco segundos.

Y es verdad, que no duele. Totalmente cierto. Es más molesto el ganchito para no cerrar los ojos, tipo Naranja Mecánica, que la maquinita dichosa. Se comprende que, sin los efectos del calmante, y ante la perspectiva de una situción nueva, extraña y a sabiendas de que hacer un corte en el ojo es lo que se me viene encima, no es fácil dejar la cabeza quieta y la mirada fijas en un foco deslumbrante; foco que desaparece cuando lo oculta el temido cortapizzas. Y ya está, tres segundos por ojo, para abrirlo, y me llevan a la máquina, lo peor ya pasó.

De nuevo tumbado (así no se puede salir corriendo a gusto de aquí) y con la cabeza bajo una especie de máquina tragaperras. Mira a la luz, será un momentito. Y se ve una luz roja-naranja, el ruido del láser Brrrrrrrrrrrr y huele a fritura . ¿Así huelo? Me entran ganas de comerme un poquito cuando salga de aquí. La luz va creciendo y pasa de ser un puntito en medio de la oscuridad a llenarlo todo de trazos de colores. Dos, tres minutos, no más, por ojo, y me llevan a examinar.

Al fin ese ¿qué tal estás?. Qué alegría, mujer, de verla de nuevo, de verdad. Si fuera usted guapa le daría un beso. En cambio, la primera imagen es, como el mundo real, antierótica. Ese traje verde y ese gorro de cocinera de colegio no le sientan bien. ¿Qué pasó con las enfermeras del Doctor Mariano Ozores? Nada, cada día me gusta menos el cine español, me decepciona constantemente.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Concierto

Para terminar de rematar esta soberbia semana, el viernes, que dormí a pierna suelta después de la cena en el Churrasco con los compañeros de trabajo, donde fui obsequiado con el día libre, fui de concierto. Y fui de concierto, pero gratis.




El fin de semana, durante el puente, en la página web de Mondo Sonoro, se anunciaba el sorteo de cinco entradas para un concierto en la sala Oasis. Entre que ya era fin de semana, y que caía en puente, las posibilidades de que me tocase una eran bastante elevadas. En efecto, unos días después, me anunciaron por correo que me había tocado una de las cinco, y que mi nombre estaría en la lista de entrada. Sí, nenes, diciendo soy fulano de tal, estoy en la lista, me dejaron pasar ante los modernos con vaqueros a la altura del culo y patillas extralargas que apoquinaban sus dieciocho euros por no haberla sacado en el cajero, que es más barato.


Media hora de teloneros locales, De Vito, que me gustaron mucho, mucho, mucho. La pena es que todavía estábamos cuatro gatos, con la primera cerveza en la mano y, en mi caso, estaba solo para ponerme a saltar unas canciones totalmente bailables.


El segundo grupo también me lo tragué solo, durante una hora, Triángulo de Amor Bizarro, el grupo por el cual me decidí a participar en el concurso, y que me parece de lo mejor que he escuchado últimamente. La pena fue que la voz, de modo aún más exagerado que en el disco, apenas se distinguía de entre la contundencia de su música. Aquí sí que canté, y sí que bailé, a pesar de estar sólo. Las dos chicas de al lado de la columna en que estaba apoyado se sonreían al verme, pero, honestamente, cualquiera hubiera hecho lo mismo en caso de ver a un grupo que a uno le gusta (y se sabe las letras, claro).


Dos cervezas más tarde, una visita a los servicios, y un cubata en vaso de plástico (sic) en mano, La Habitación Roja subió al escenario. Medio panorama indie de la ciudad pululando sobre y debajo del escenario. Entre otros vi a Tachenko, por ejemplo, casi al completo, alguno trabajando, y algún otro tomando copas y quitándose el abrigo, cigarro en boca, sin soltar el vaso ni tirar una sola gota, delante de mis narices. Al fin vino la única persona a la que pude engañar, a pesar de llegar a las 23h recién salida del trabajo, y pude acercarme al escenario ¡oh sí! y cantar y bailar sin levantar sonrisas sospechosas. Canciones del último disco (me quedo con París ardiendo) y temas anteriores (no imaginaba que sonaría tan bien La Edad de Oro en directo, rodeado de gafapastas sobreexcitados). Qué lejos queda la época en la que Jorge se compraba los primeros discos, o cuando le regalé Largometraje sin tener ni idea de si le gustaría o no, porque a mí, aquello de la Habitación Roja, me sonaba a algo comunista, rock rancio de calimocho y puño cerrado. Casi, casi. Mi acompañante no conocía ni al grupo, pero le encantó, lo que es un alivio, porque el concierto fue largo. En una segunda visita al servicio, al pasar por la entrada, me compré el disco mientras los dos varones de TAB se tomaban una merecida copa, y comentaban que los dibujos del refrito de Mushroom Pillow eran del baterista. Puro arte con los Alpino chaval.