
Con mis compañeros de piso, ahora la chica ya ha vuelto de vacaciones, cada día me llevo mejor (y espero que la tendencia continúe). Me levanto el primero para hacer uso del baño y desayunar tranquilamente. Esto me permite entrar a trabajar a las ocho y salir entre las cinco o cinco y media normalmente: un lujo. Esto hace que también llegue a casa el primero y, oye, llegar a casa y que no haya nadie mientras te cambias, meriendas, te duchas o usas la lavadora también mola. Mi leitmotiv se está convirtiendo en en el lema “vivir solo, comer acompañado”, la clave del confort.
He descubierto cuánto odio planchar camisas de manga larga (es lo único que plancho) y en concreto una camisa azul, que es una hija de puta testaruda que no se alisa aunque la llene de vapor de arriba a abajo. Debería convertirla en pañal para ancianos.
En el trabajo estoy genial. A los que leéis esto os lo he comentado a casi todos por teléfono. Mi jefa es todo lo que se puede desear de un jefe: es competente, trabajadora, abierta, simpática y risueña (aquello que me criticó la que hubiera podido ser mi jefa en Ufinos Enano, empresa que ahora ha comprado la mía actual, jojojo). Con ella y mis compañeras estoy genial, y explican de narices. Una de mis primeras tareas consiste en continuar con una recopilación de noticias relevantes respecto a la regulación del sector. Estoy suscrito a una serie de boletines de prensa del Parlamento y de la Comisión europeos, de los reguladores energéticos de varios países, de operadores del sistema de transporte, de páginas de divulgación, etcétera y cada semana he de elaborar una especie de boletín interno con un filtrado de los acontecimientos más relevantes, tanto en materia legislativa, de regulación, de temas de competencia, de fusiones, de tarifas, etcétera. Llevo dos números semanales, y el jefe del jefe de mi jefa nos ha felicitado, tanto por el trabajo como por el formato que le he dado, y le han dado cierta difusión en la Dirección de Regulación. Mola entrar con buen pie.
En cuanto a fechas para veros, octubre lo tengo ya un poco organizado. El fin de semana que viene me piro a Valencia, el siguiente a un pueblo de Ávila (como el plan B de Jaca pero en grupo de veinte) y el siguiente pasaré por Zaragoza. Me queda concertar finde de despiporre con Nacho y Carlos, pero también necesito ver cómo va mi presupuesto a final de mes.


